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Estas mujeres abordan las desigualdades de lactancia en Filadelfia una panza a la vez

Este artículo es parte de la serie Made in Philly sobre jóvenes residentes en Filadelfia, que buscan maneras de darle forma y solucionar problemas en las comunidades locales.

No fue hasta que Ileana Berrios cumplió 24 años de edad cuando recibió algún consejo sobre cómo ser mamá, y fue después de buscar “Cómo cuidar a un bebé” en Internet.

“Una vez quedé embarazada, pensé en las tantas cosas que tenía que hacer como madre”, dijo Berrios, ahora con 37 años y tres hijos. “Pero me di cuenta de que no sabía nada”.

El camino de Berrios a la maternidad tuvo sus desafíos. Cuando ella tenía 6 años, su familia viajaba constantemente entre Puerto Rico, Nueva Jersey y Filadelfia, mientras sus padres buscaban mejores oportunidades de trabajo y condiciones de vida. A los 16 años, sus padres se separaron y ella se fue a vivir con su padre en Bayamón, Puerto Rico, donde Berrios comenzó la universidad y se casó. Cuando nació su hija, no tenía una figura materna para ayudarla.

Fue lo que finalmente la llevó a una carrera como asesora de lactancia y a la creación de Breastfeeding Latinas, un proyecto que ha desarrollado en Filadelfia durante los últimos cinco años, que educa a madres embarazadas sobre la nutrición del bebé antes de que estén de parto, a la vez que apoya a mujeres de color que desean convertirse en especialistas en lactancia materna.

En general, las madres de Pensilvania cumplen con muchas de las metas para la lactancia materna que se han establecido en los objetivos nacionales de Healthy People 2020, según indica el Informe de Lactancia Materna 2018 de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés): aproximadamente el 84 por ciento amamanta a sus recién nacidos (el 82 por ciento es el objetivo), aproximadamente el 59 por ciento aún amamante hasta el sexto mes (con un objetivo del 61 por ciento), y el 39 por ciento (con un objetivo del 34 por ciento) de las madres amamantan al bebé hasta el primer año de vida.

Pero en Filadelfia, hay desigualdades en grupos de la población: son menos las madres afroamericanas y latinas que comienzan a amamantar al bebé antes de abandonar el hospital (menos del 75 por ciento), en comparación con otras madres (casi el 82 por ciento de las madres blancas y el 85 por ciento de las asiáticas), según el Departamento de Salud. Según los expertos, las tasas disminuyen drásticamente una vez que las familias regresan a sus hogares, debido a un conjunto de barreras únicas, que también afecta las tasas de salud materna e infantil en la ciudad.

Por ejemplo, algunas de estas mujeres no tienen a quién imitar en la lactancia materna; sus familiares hacen comentarios negativos sobre amamantar; se les ha enseñado conceptos estereotipados sobre la belleza; tienen una historia de trauma con los hombres que afecta su capacidad para alimentar a sus bebés; su acceso a recursos y apoyo, incluso en su idioma preferido, es limitado; o generalmente desconfían de programas e instituciones.

Berrios, quien obtuvo su licenciatura en Servicios Humanos en 2014, es la única consultora de lactancia bilingüe en español en la unidad de Atención a la Maternidad en Temple University Hospital, donde atiende a entre dos y cuatro madres de entre 14 y 19 años de edad por semana.

“Tienes a madres jóvenes que reciben todos estos mensajes contradictorios: que la lactancia duele, que eso añoña al bebé, que nunca producirás suficiente leche”, dijo Berrios, una de las pocas consultoras de lactancia certificadas por la junta internacional en el este de Pensilvania. “No saben qué están haciendo.”

En su experiencia, las madres más jóvenes a veces piensan en sus cuerpos “más como una cosa sexual” y menos en una capacidad materna. Sin embargo, un avance positivo con estas mujeres es que han encontrado una comunidad en las redes sociales en las que comparten experiencias, algo que madres de color de generaciones anteriores hacían menos, dijo Berrios.

En cualquier caso, dice Berrios, sus 12 años de experiencia le han demostrado que la mejor manera de llegar a estas mujeres es ir físicamente a donde están, ya sea en sus hogares, en las redes sociales o durante sus citas médicas. Esta es propiamente la iniciativa que ha sido financiada por la Fundación Kellogg: Breastfeeding Latinas obtuvo una donación de $15,000 dólares para contar con dos consejeras en dos clínicas en el norte de Filadelfia, para que eduquen a las mujeres antes de que tengan a sus bebés y establecer una base para el cuidado posterior.

El Departamento de Salud Pública de la ciudad de Filadelfia realizó una campaña educativa dirigida directamente a madres afroamericanas y latinas, que presentan tasas más bajas de lactancia materna después de abandonar el hospital.

El Departamento de Salud Pública de la ciudad de Filadelfia está realizando una campaña de mercadeo sobre lactancia materna llamada “Philly Loves Breastfeeding”, que comenzó en el mes de agosto, dirigida específicamente a comunicar a las madres afroamericanas y latinas que la lactancia materna es algo natural.

“Nos enfocamos estadísticamente en estas poblaciones con el objetivo de normalizar la lactancia materna y brindar apoyo a las mujeres afroamericanas y latinas”, dijo Lauren Ryder, directora de marketing de salud en el Departamento. Dijo que Estos grupos étnicos también presentan tasas más altas de atención prenatal tardía o nula, bajo peso al nacer y mortalidad infantil que cualquier otro grupo en la ciudad.

Con la campaña se han publicado nueve vallas publicitarias por toda la ciudad, su página de Facebook tiene casi 3,000 seguidores y han distribuido 13,500 tarjetas postales para la familiar, pósters y folletos educativos en español e inglés, a solicitud de proveedores de atención médica interesados. Su sitio web ofrece consejos y una lista de lugares que ofrecen sesiones gratuitas con asesores certificados en lactancia.

Zuly Ortiz, de 22 años de edad, se benefició de los consejos de Berrios, justo cuando estaba lista para renunciar, tras dos meses de lactancia.

“Fue realmente frustrante no satisfacer [al bebé] y tener que pasar por tanto dolor en el proceso”, dijo Ortiz. Tener que dar un suplemento de leche en polvo, en una etapa tan temprana, la hacía sentir que no era una buena madre.

Berrios se reunió con Ortiz en su casa en el noreste de Filadelfia, donde la nueva madre se enteró de que el bebé tenía un frenillo en la lengua, lo que no le permitía chupar correctamente. El bebé fue sometido a una cirugía y aprendió a engancharse al pecho.

Ortiz dijo que los consejos de Berrios marcaron una gran diferencia, tanto cuando ella estaba amamantando a tiempo completo como cuando su suministro se estaba agotando, después de regresar al trabajo. ¿Algunos de los consejos que le dio Berrios? Colocar toallas tibias alrededor de sus senos, tomar mucho líquido y comer más avena durante el día.

Faith Peterson, educadora de Breastfeeding Latinas en el Hospital Episcopal de Temple, demuestra cómo un niño se agarra del pezón de su madre cuando una enfermera coloca el bebé para que amamante por primera vez.

Nyra Zaracho, de 34 años de edad, es una doula en el norte de Filadelfia, que visita los hogares de sus clientes y les asiste con citas médicas para brindar información y apoyo emocional antes, durante y después del parto. Conoció a Berrios en 2014 en una capacitación local de consejería en lactancia. Ella considera a Berrios como una amiga y compañera; se unieron para otras iniciativas, cuando ambas trabajaron para Maternity Care Coalition, tratando de proporcionarles una experiencia holística a las madres durante el embarazo y después del parto.

Zaracho espera que Berrios pueda, en algún momento, crear una red para doulas, comatronas, asesores de lactancia, trabajadores sociales y administradores de casos en la ciudad, ya que conoce a pocos expertos dedicados a comprender y trabajar con mujeres de color.

“Hace falta un pueblo para comprender las circunstancias por las que pasan estas mujeres cuando están embarazadas”, dijo Zaracho, “y tener un sistema, una red de personas, haría una gran diferencia”.

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