Privado & Público

No se muere por cáncer

Cuenta mi prima Teresa que una mariposa pequeña voló por toda la cama, se posó sobre su cuerpo y se la llevó. En ese momento decidió cubrir los ojos de mi madre y sacarla rápido de la habitación donde dormía su cuerpo sin alma. Todo pasó de prisa, en la misma casa a la que llegó sonriente siete días antes, para descansar de las tantas quimioterapias que, poco a poco, apagaron sus vibras y alegría. Sigue leyendo “No se muere por cáncer”